Habilidad
Deserción. Si ganas el combate, el rival debe darte 1 carta de su mano (él elige cuál).
El mito
Engendrado en las ardientes arenas de Libia por la sangre derramada de la Gorgona, el basilisco se alzó como el señor indiscutible de los desiertos antiguos, coronado por la propia naturaleza con una diadema de muerte. Con un porte erguido que desafiaba a las demás bestias y un silbido que vaciaba las dunas, su sola mirada convirtió comarcas enteras en páramos calcinados y grabó su nombre en los anales grecorromanos como el rey absoluto del veneno y la desolación.