Habilidad
Danza de Cenizas. Tu siguiente carta ataca con ventaja elemental garantizada (nunca sufre desventaja).
El mito
Hangaku no pertenece al cantar, sino al archivo: fue el propio shogunato de Kamakura quien anotó su nombre en el Azuma Kagami, y esa es su gloria. Hija del clan Jō de Echigo, despojado y humillado, en 1201 se encerró con su sobrino en el fortín de Torisakayama y sostuvo la empalizada con el arco, derribando asaltante tras asaltante mientras el cerco se cerraba, hasta que una flecha le atravesó el muslo y cayó sin poder tenerse en pie. La llevaron cautiva ante el shogun Yoriie, y allí ocurrió lo inesperado: un guerrero enemigo, Asari Yoshitō, pidió su mano ante la corte que acababa de vencerla, y la obtuvo. Marchó a Kai y la crónica calló. De ella no queda leyenda que la adorne: queda algo más raro, la constancia escrita de sus propios enemigos.